Juana de Arco: la joven que hizo coronar a un rey

Pintura de Ingres, 1854, no hecha del natural. Louvre. Dominio público.

La guerra de los Cien Años iba mal para Francia. Los ingleses y sus aliados borgoñones controlaban París, y Carlos, que reclamaba el trono, nunca había sido coronado. Entonces una campesina adolescente llamada Juana llegó a su corte. Dijo que Dios la había enviado para romper el asedio de Orleans. Después, dijo, llevaría a Carlos a Reims para que lo coronaran.

El camino a Chinon

hacia 1425–1429hacia 1425–1429
hacia 1425

Hacia los 13 años, Juana oye una voz a mediodía, un verano, en el huerto de su padre en Domrémy. Se lo contó a sus jueces en 1431. Cree que la voz viene de Dios.

hacia 1427–1428

La madre de Juana le habla a menudo de un sueño que tiene su padre, Jacques d’Arc: Juana se irá con soldados, contó ella después a sus jueces. Según su madre, Jacques les dice a los hermanos de Juana que, si eso ocurre, deben ahogarla, o la ahogará él mismo.

mayo de 1428

La voz le dice a Juana que se vaya de casa y acuda a Robert de Baudricourt en busca de escolta, contó después a sus jueces. Le pide a un tío que la lleve a Vaucouleurs, una villa cercana aún fiel a Carlos, donde Baudricourt es capitán. Baudricourt se niega y, según un testigo, la devuelve a casa.

12 de octubre de 1428

Un ejército inglés pone sitio a Orleans, una ciudad a orillas del Loira en manos de Carlos. Los ingleses levantan pequeños fuertes para cortar los caminos hacia la ciudad. Sus cañones destruyen los molinos de la ciudad en el río.

febrero de 1429

Juana vuelve a Vaucouleurs y Baudricourt la rechaza otra vez, pero sus hombres Jean de Metz y Bertrand de Poulengy se ofrecen a escoltarla, según declararon ambos. A la tercera, Baudricourt acepta, y seis hombres cabalgan con ella. Vestida de hombre, cabalga 10 u 11 días hasta Chinon, al principio de noche por miedo a los soldados enemigos, según declaró uno de la escolta.

Sus padres no saben que va a ver al rey.

febrero–marzo de 1429

En el castillo de Chinon, Juana conoce a Carlos. Su misión, dice Juana, es acabar con el sitio de Orleans y llevar a Carlos a Reims para que lo coronen.

marzo de 1429

En Poitiers, unos clérigos interrogan a Juana sobre sus voces y su misión. Carlos solo la envía con el ejército de Orleans después de esta prueba.

22 de marzo de 1429

Desde Poitiers, Juana envía una carta a los jefes ingleses que asedian Orleans. La carta ordena a los ingleses que salgan de Francia y se vuelvan a casa.

De Orleans a Reims

1429
29 de abril de 1429

Juana llega a Orleans con un convoy de víveres y entra en la ciudad al anochecer. El defensor de la ciudad, Dunois, primo de Carlos, ha cruzado el Loira para recibirla.

6 de mayo de 1429

Según un testigo en 1456, los capitanes de Orleans deciden no atacar, y Raoul de Gaucourt vigila la puerta para que nadie salga. Juana le dice a Gaucourt que los soldados saldrán de todos modos. Los soldados toman los Agustinos, un fuerte inglés.

7 de mayo de 1429

Una flecha alcanza a Juana en el cuello en las Tourelles, el fuerte del puente. Le pide a Dunois que espere en lugar de retirarse, declaró él en 1456. Después de que reza y planta su estandarte junto al foso, los franceses toman el fuerte.

8 de mayo de 1429

El domingo por la mañana, los ingleses forman en orden de batalla ante Orleans y luego se marchan. Juana no deja que los franceses ataquen, según declararon dos testigos en 1456. El sitio ha terminado.

18 de junio de 1429

En Patay, un ejército francés sorprende a un ejército inglés en campo abierto y lo derrota. El jefe inglés, John Talbot, cae prisionero. Juana está con el ejército, según declararon dos testigos en 1456.

29 de junio de 1429

En Loches, Juana ha insistido a Carlos una y otra vez para que ponga fin a los largos consejos y vaya a Reims, declaró Dunois en 1456. Carlos acepta, y el ejército marcha hacia Reims.

julio de 1429

La ciudad de Troyes se niega a abrir sus puertas a Carlos. Juana manda apilar haces de leña para rellenar el foso, según contaron dos testigos. A la mañana siguiente, Troyes se rinde.

17 de julio de 1429

Carlos es coronado rey en la catedral de Reims. El estandarte de Juana está bastante cerca del altar, contó ella después a sus jueces, y durante un rato lo sostiene ella misma.

8 de septiembre de 1429

Juana participa en un ataque contra París en la puerta de Saint-Honoré. Un virote de ballesta la hiere en el muslo. Poco después, Carlos ordena detener el ataque.

París sigue en manos inglesas.

Capturada

1430
23 de mayo de 1430

Juana va a ayudar a defender Compiègne, una villa sitiada por el duque de Borgoña. Después, sale de la villa para atacar el campamento del duque. Unos soldados al servicio del duque la capturan fuera de las murallas.

noviembre de 1430

Los ingleses pagan 10 000 libras, la moneda de la época, para comprar a Juana a sus captores. Un impuesto especial a la gente de Normandía reúne la suma.

diciembre de 1430

Juana llega a Ruan, el centro del poder inglés en Francia, y queda presa en el castillo. El rey inglés de 9 años, Enrique VI, se aloja en Ruan en esas mismas fechas.

El juicio de Ruan

1431
21 de febrero de 1431

Un tribunal eclesiástico dirigido por el obispo Pierre Cauchon, consejero de los ingleses, empieza a interrogar a Juana en público. El cargo es herejía, es decir, creencias que la Iglesia condena como falsas. No tiene abogado ni consejero, según declararon más tarde miembros del tribunal.

24 de febrero de 1431

Los jueces le preguntan a Juana si sabe que está en gracia de Dios. Ella responde: «Si no lo estoy, que Dios me ponga en ella; y si lo estoy, que Dios me mantenga en ella».

17 de marzo de 1431

Los jueces preguntan por qué el estandarte de Juana, y no los de los otros capitanes, entró en la catedral de Reims. Responde: «Había estado en los peligros; era razón suficiente para que fuera honrado».

24 de mayo de 1431

Bajo amenaza de la hoguera, Juana se retracta ante una multitud en el cementerio de Saint-Ouen. Retira lo que ha dicho sobre sus voces y su misión, y acepta vestir ropa de mujer. Los jueces la condenan a cadena perpetua.

28 de mayo de 1431

Juana vuelve a llevar ropa de hombre, y el porqué aún se discute: en el nuevo juicio de 1456, varios testigos culparon a sus guardias. Pero les dice a los jueces que se la puso por voluntad propia, y porque no le cumplieron las promesas que le habían hecho. Dice que se retractó «solo por miedo al fuego», y sigue creyendo que sus voces vienen de Dios.

Para el tribunal, esta segunda falta, llamada reincidencia, significa la muerte en la hoguera.

30 de mayo de 1431

Juana muere quemada en la hoguera en la plaza del Mercado Viejo de Ruan, como hereje reincidente. Tiene unos 19 años.

Del juicio a la santidad

1450–19201450–1920
4–5 de marzo de 1450

Carlos ya ha recuperado Ruan de manos inglesas. Una investigación real empieza a preguntar a testigos cómo se llevó el juicio de Juana.

7 de noviembre de 1455

Con permiso del papa, se abre un nuevo juicio sobre el caso de Juana en la catedral de Notre-Dame de París. Su madre, Isabelle Romée, y sus hermanos lo han pedido.

Según la sentencia de 1456, los jueces ordenaron romper los artículos de acusación de 1431 (imagen simbólica).

7 de julio de 1456

En Ruan, los jueces declaran nulo y sin valor el juicio de 1431, es decir, sin ningún efecto legal. La condena de Juana queda anulada, 25 años después de su muerte.

16 de mayo de 1920

El papa Benedicto XV declara a Juana de Arco santa de la Iglesia católica, casi 490 años después del juicio que la condenó.

En febrero de 1429, después de que Robert de Baudricourt la rechazara dos veces, Juana de Arco se vistió de hombre y cabalgó hasta Chinon en busca de un rey sin coronar.

¿Y si Juana de Arco hubiera ignorado sus voces?

  1. Orleans podría haber caído.

    Los ingleses llevaban casi 7 meses sitiando Orleans. Su ejército se retiró 9 días después de que llegara Juana.

  2. Inglaterra podría haberse llevado la corona francesa.

    Por un tratado, la corona francesa estaba prometida al rey inglés. Juana llevó a Carlos a Reims, donde fue coronado el 17 de julio de 1429.

  3. La Iglesia podría haber perdido a santa Juana.

    En 1920, la Iglesia católica declaró santa a Juana, casi 490 años después de que un tribunal eclesiástico la condenara.

Juana murió quemada viva en Ruan con unos 19 años.

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